jueves, 24 de mayo de 2012

Días 40 y 41. Asombroso.

Tras la oleada de calor veraniego, las temperaturas han bajado y se podría decir que ahora están en su línea, a tono con la primavera sevillana. Así, como ahora no hay riesgo de que Cris se tueste en la azotea, ha estado en su ático durante todo el día y luego, por la noche, lo he bajado al baño para que no pasara frío. La herida del hocico ha mejorado notablemente en los últimos días, cerrándose un poco más. A pesar de mis dudas (sin fundamento científico alguno, por cierto), vuelve a cumplirse el buen presagio del veterinario ¡¡Bien!!. En la parte de la herida que queda por cerrarse puede verse, aún, algo de hueso pero, desde hace unos días, ha empezado a aparecer algo de tejido carnoso, así que este fin de semana, y bajo mi responsabilidad, he decidido saltarme alguna de las curas para no destruir con el agua oxigenada el nuevo tejido; creo que ha surtido efecto.


En la boca, concretamente junto a la comisura izquierda, le salió hace unos días una pequeña herida que se ha estado rascando con la pata y, lógicamente, se la ha empeorado un poco, así que anoche, después de curarle ésta y la herida del hocico, le volví a poner el collar isabelino para evitar que se volviera a rascar, al menos por la noche.


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